Viena, capital de Austria, es una de las ciudades soñadas de Europa, un lugar único en el mundo, donde la elegancia comienza en los palacios, calles y cafés, en las barcas que recorren el Río Danubio, en cada uno de sus más escondidos rincones.
Viena está dividida en 23 distritos, los primeros nueve son la Viena histórica, con sus majestuosos edificios e interesantes museos. Dos son los anillos que rodean la ciudad: Ringstrasse y Gurtel, ambos son barrios modernos en los que se puede encontrar todo tipo de entretenimiento. Ringstrasse ocupa el espacio de la Innere Stadt (La Ciudad Interior), antiguamente amurallada. Hoy es una zona amplia, llena de jardines y parques. Aquí está la Universidad, el Parlamento, la ópera Estatal, la Catedral y el Burgtheater.
Viena, famosa en el mundo entero, no decepciona a quien la visita por mucho que haya oído hablar de ella. Todo lo contrario, la capital de Austria es realmente hermosa, elegante, repleta de lugares encantadores y con unos habitantes educados y afables. Son sitios que poseen música en sí mismos y que acompañan al visitante entonando las melodías que Mozart, Beethoben, Shubert, y tantos otros dejaron grabadas en la esencia de la ciudad.
Los parques de Viena, llenos de monumentos, son otro de los grandes atractivos de la ciudad. Entre el río Danubio y el canal está el parque más conocido, el Prater, en una pequeña isla. Y dentro del parque, el Schönbrunn, uno de los palacios reales más bonitos de Europa.
La capital austriaca se convierte en el punto de partida para realizar increíbles excursiones, como por ejemplo, a los Alpes. Los Bosques de Viena suponen una escapada de la ciudad, al valle Helenental con su indudable carácter
Viena es muy conocida por sus elegantes cafeterías, centros de reuniones y vida social, de comunicación entre artistas, de nuevas tendencias. El café vienes tiene siglos de tradición y no se limita a ser una cafetería, son lugares para tomar un aperitivo y disfrutar de un respiro.